En una extensa entrevista concedida a la revista France Football, Kylian Mbappé abordó por primera vez y sin rodeos el fenómeno viral que lo ubica como protagonista de constantes memes bajo el mote de "El Dictador". Aunque admitió que comprende el tono satírico con el que muchos usuarios ironizan sobre su presunta influencia en las decisiones deportivas de sus equipos, el capitán de la selección gala trazó un límite ético frente a la banalización de procesos históricos trágicos: “En parte es gracioso porque se nota que para algunas personas es solo una broma, pero en parte no lo es tanto porque sabemos el daño que personas así han causado a lo largo de la historia. Ser comparado con quienes asesinan gente o han hecho sufrir a millones... no creo haber hecho algo así en mi vida. A veces pone de manifiesto una falta de conciencia, a veces política, a veces humana”.

MEME. Las imágenes del crack francés con atuendo militar circulan hace tiempo por las redes en clave de humor.

El atacante del Real Madrid también se encargó de despejar polémicas sobre el apodo "Mobut" —en alusión a Mobutu Sese Seko, dictador de Zaire entre 1965 y 1997—, sobrenombre que cobró notoriedad pública tras filtrarse un video de la intimidad del seleccionado francés en los festejos de octavos del Mundial. En ese sentido, distinguió el código de vestuario del escarnio virtual: “Con él es solo por diversión”, aclaró en referencia a Ousmane Dembélé, a quien señaló como el autor de la ocurrencia. La discusión sobre el liderazgo de Mbappé se intensificó desde que asumió la capitanía tras el retiro internacional de Hugo Lloris en 2023, rol que alimentó diversas interpretaciones en el periodismo europeo respecto a su injerencia en el grupo.

Por otra parte, el astro de 27 años desestimó los cuestionamientos tácticos que apuntan a sus métricas de kilometraje en cancha o a su escasa implicación en las tareas de retroceso: “Es humano fijarse siempre en lo que alguien no hace. Cuando llevás diez años haciéndolo, la gente deja de mirar lo que hacés y busca lo que te falta. Ese argumento no tiene mucho sentido, porque el objetivo del fútbol es marcar un gol más que el rival. Un jugador que marca goles nunca será un problema para un equipo; jamás vi a un conjunto ganar títulos sin convertir”.

Con serenidad, Mbappé encara la recta final hacia la ceremonia del 26 de octubre en Londres, donde figura entre los principales aspirantes a quedarse con el Balón de Oro 2026. En una nómina de 30 finalistas sumamente disputada, el atacante medirá fuerzas frente a figuras de la talla del propio Dembélé (defensor del premio), Rodri, Lamine Yamal, Harry Kane y los argentinos Lionel Messi y Lautaro Martínez.